Imprimir
PDF

No. 25, septiembre 2007

Modificar el tamaño de letra:

La experiencia bien podría definirse como el rescate del espíritu de la calle.

Una práctica que propone el descenso del experto hacia la experiencia democratizadora del diálogo y la cogestión. Nada que ver con el asambleísmo ni con la imposición de la mano dura para solucionar problemas de un plumazo.

Esa es la especialidad de Susana Díaz Ruiz, doctora en Sociología con un amplio trabajo en la Investigación Acción Participativa (iap), donde las herramientas de trabajo le devuelven al dueño de la problemática su papel protagónico como la persona que más sabe del problema y sus soluciones. Una iap posibilita la “relación de horizontalidad y el desarrollo de relaciones cogenerativas entre el investigador y los actores involucrados en el asunto a solucionar”, dijo en conferencia la doctora Díaz Ruiz.

La conferencia fue organizada por los responsables del Doctorado en Educación a través de la Línea de Investigación Formación Docente y Prácticas Institucionales, quienes aprovecharon la estancia académica de Susana Beatriz Díaz Ruiz en la upn, para que compartiera sus experiencias sobre un tema de gran actualidad en el campo de la investigación en ciencias sociales, la “Investigación Participativa: quehacer práctico e implicaciones democráticas” La doctora Díaz Ruiz, reconocida investigadora de la Universidad de Castilla-La Mancha, que ha trabajado en temas relacionados con la participación ciudadana en España, habló sobre la toma de decisiones en un proceso de deliberación colectiva para la resolución de problemas, donde el sociólogo se convierte en un mero moderador de las dinámicas grupales que permiten priorizar los problemas y observar las debilidades y fortalezas de las propuestas de solución.

Una iap, detalló la doctora Díaz Ruiz, es un proceso que requiere tres fases de desarrollo. La primera se basa en las dinámicas grupales (en la solución de un problema que afecta a un colectivo siempre están involucrados diferentes grupos: hombres, mujeres, jóvenes, adultos, autoridades, etc.). Cada grupo identifica los problemas desde su propia perspectiva y la pone a debate con los otros grupos.

Este proceso de deliberación colectiva permite una puesta en común de las debilidades y fortalezas de los argumentos y las propuestas de solución.

La segunda fase tiene como objetivo la toma de decisiones, para llegar a ello se conforma un espacio para la palabra y la argumentación, donde cada quien tiene que responsabilizarse de lo que hace y de lo que dice, “en el diálogo no vale enfadarse, insultar, ni hacer juicios personalizados […] se practica la escucha por encima de la práctica de la sospecha”.

En la fase final, se trata de alcanzar el consenso para priorizar soluciones, así la problemática acaba siendo una responsabilidad en común, “las lógicas corporativas se rompen, se reproducen flujos de información y conocimiento (la gente se da cuenta de la ineficacia de determinadas medidas), y el diagnóstico se convierte en autodiagnóstico protagonizado por el sujeto colectivo”, aseguró Susana Díaz.

Para ejemplificar una iap, la doctora Díaz Ruiz relató algunos aspectos de la investigación participativa que dirigió en noviembre de 2006 en la ciudad de Córdoba, España, en donde las reuniones (con alto consumo de alcohol) que protagonizan los jóvenes los fines de semana en los parques y plazas públicas, habían levantado las protestas vecinales hasta el grado de que el Ayuntamiento de la ciudad se propuso prohibir esas fiestas callejeras conocidas como botellones. La investigación se diseñó para recibir a más de 500 personas, estudiantes, amas de casa, profesionistas, adultos mayores, jubilados, padres de familia, un grupo de expertos en salud (que informaron de los pros y contras de ese tipo de reuniones juveniles) y, por supuesto, representantes del Ayuntamiento. Se fijaron reglas muy claras para la participación y, de esa forma, cada persona expuso su punto de vista.

Al inicio de la iap se aplicó un cuestionario, mismo que se volvió a aplicar al final de la investigación, lo que sirvió para hacer un comparativo sobre lo que la gente pensaba antes y después de participar en el espacio deliberativo.

Al quedar expuesto el problema en todas sus variantes, se modificaron muchos de los prejuicios y las soluciones draconianas que pedían algunos grupos, se desechó la idea de prohibir los botellones o crear un botellódromo, e incluso se reconoció que los jóvenes no sólo se reunían para alcoholizarse, puesto que había quienes sólo bebían refresco, sino que era una fórmula de reunión lúdica, de convivencia dentro de su espacio urbano. Pero, puntualizó la doctora Díaz Ruiz, “sin los contenidos éticos de la democracia, no tiene sentido hablar de iap […] el experto no representa ninguna figura de autoridad, sólo crea las dinámicas para rescatar las debilidades y fortalezas de la deliberación […] para ello es necesario hacer una reflexión filosófica de objeto de estudios (que en este caso es el ser humano) […] posicionarse en una corriente ideológica” (en el caso de la doctora Ruiz, son entre otros, Castoriades, Varela, Aristóteles, Nietzsche, Ortega, Weber, y en especial se declara seguidora de los conceptos del antropólogo de la Universidad de Cornell, Davydd Greenwood).

Además, abundó que en su búsqueda de respuestas para mejorar su práctica de iap ha resuelto algunas dudas con las aportaciones que Pablo Fernández Christlieb ha expuesto en El espíritu de la calle.

Éxito de los talleres de titulación en Morelia

La Unidad upn Morelia celebró la ceremonia de réplica a 48 tesistas de la región oriente del estado, que fueron el resultado del Taller Emergente de Titulación, durante el cual se lograron concluir los productos finales de titulación. El acto protocolario se llevó a cabo en la región de trabajo de los profesores que obtienen su título, en este caso, en Maravatío, ciudad en la que la upn cuenta con un edificio sede. Allí se dieron cita funcionarios de la Secretaría de Educación del Estado de Michoacán (see), los presidentes municipales de la región, líderes sindicales y los principales promotores del acuerdo de proceso de titulación para abatir el rezago de maestros sin titularse.

El Taller Emergente de Titulación inició en el mes de febrero, en el marco de la Convocatoria Bipartita see-snte, dirigido a egresados de la Licenciatura en Educación Plan 1994, desarrollándose las sesiones de asesoría académica durante sábados y domingos en horario de 8:30 a 17 horas.

La Universidad Pedagógica dispuso que dos de sus profesores, Leticia Villaseñor Orozco y Juan Santiago Hernández, atendieran directamente en su región a los interesados en obtener el título de licenciados en Educación, bajo la opciones de Proyecto Pedagógico de Acción Docente y Tesina Ensayo.

Los profesores que se están graduando en este programa, prestan sus servicios profesionales en la región oriente del estado de Michoacán, principalmente en los municipios de Contepec, Epitacio Huerta, Senguio, Tlalpujahua y Maravatío; otros de ellos realizan su trabajo educativo en los estados de México, Guanajuato y Querétaro, en municipios colindantes con Michoacán.

Este logro en la historia institucional de la Unidad upn Morelia, contribuye a elevar sustantivamente la calidad del servicio educativo de los egresados y, por supuesto, los índices de eficacia y eficiencia terminal del plantel.

Cabe señalar que en la actualidad se realizan talleres emergentes de titulación en las Unidades de Pátzcuaro, Ciudad Hidalgo y Morelia, por lo que se espera que cerca de 300 profesores obtengan su título antes de concluir el presente año.

(Página 1 de 15)